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sábado 18 de noviembre 2017

Memoria y olvido: Factores que afectan los recuerdos

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abr 21, 16 • Staff Ser MAYOR

Recordar cumpleaños, aniversarios, a nuestros seres queridos, la infancia o lo que hemos aprendido a lo largo de la vida y ponemos en práctica a diario, todo esto es parte del rompecabezas que conforma la memoria, por eso es vital mantenerla en buena condición.

Staff Ser MAYOR

La materia prima de la memoria son las experiencias que dan lugar a nuevas memorias  —adquiridas a través de los cinco sentidos y transformadas en información—, éstas son esenciales para tomar decisiones, o resolver problemas, y pueden ser de corto o largo plazo, dependiendo del grado de atención que pongamos en los hechos y en qué medida están influidas por experiencias emocionales, de aprendizaje o interés.

“La memoria comprende diferentes etapas: adquisición, codificación, almacenamiento, retención y recuperación de la memoria, estos procesos ayudan a otros procesos cognitivos, como el aprendizaje, la lectura, la escritura, el cálculo, por lo tanto, la memoria es uno de los principales ejes en los que las personas interactúan, pues es importante recuperar datos como emociones, rostros de personas, fechas relevantes, sensaciones, aspectos académicos”, explica Maura Jazmín Ramírez Flores, Doctora en Psicología por la UNAM, en el área de Neurociencias de la Conducta.

Tipos de memoria

Implícita. Es la memoria de procedimiento, aquella que usamos, por ejemplo, cuando aprendemos a amarrarnos las agujetas. No es necesaria la intervención total del lenguaje y se forma como un hábito.

Explícita. Requiere una explicación de lo que se está realizando. Por ejemplo, cuando se aprende una receta de cocina. En este caso, es necesaria la imitación para almacenar la información.

Episódica. Es el recuerdo de los eventos que suceden.

Semántica. Se refiere a conocimientos, conceptos, significados.

Emocional. Almacena interacciones con otras personas o situaciones en las que se involucran las emociones.

Se me olvidó…

¿Qué tan buena memoria tienes? Que una persona tenga mejor memoria que otra, depende de factores como los genes —algunos están directamente involucrados en el almacenamiento de la memoria—, la alimentación, la atención prestada a la información, así como la facilidad de aprendizaje y retención de la información.

No obstante, aunque tengamos “muy buena memoria”, es un hecho que es imposible guardar toda la información que recibimos a lo largo del día, por esta razón y como parte de un proceso natural, también requerimos de la capacidad de olvidar, donde sólo las memorias establecidas a largo plazo se mantienen.

El olvido se hace presente conforme avanza la edad, así que es normal no recordar hechos considerados irrelevantes, esto se debe a que en las áreas cerebrales disminuye la cantidad de neuronas, asegura la Dra. Ramírez Flores, quien agrega que los focos rojos a los que hay que prestar atención en materia de olvido —siempre y cuando no existan circunstancias de duelo, estrés o menopausia— son:

  • Olvidar información importante o aprendida recientemente.
  • Olvidar a personas que ya conocíamos.
  • Cuando no encontramos la palabra para denominar o nombrar algo.
  • Tener el pensamiento lento: “sé lo que tengo que hacer, pero no puedo llegar a la información que necesito”.

Problemas comunes relacionados con la memoria

  • Demencias (procesos degenerativos) o alteraciones cardiovasculares.
  • Amnesias (accidentes que afectan la circulación sanguínea cerebral y provocan pérdida de recuerdos).
  • Enfermedad de Korsakoff (disminución de tiamina y vitamina B12 que deteriora áreas específicas del cerebro).
  • Mala alimentación (como se ha comprobado en los casos de anorexia).
  • Daño cerebral.

Factores que afectan la memoria

  • Estilos de vida poco saludables.
  • Mala calidad de sueño: cuando no descansamos adecuadamente, la información recabada durante el día no se puede consolidar.
  • Mala alimentación: las personas que consumen hidratos de carbono en exceso tienen menos posibilidades de retener y recuperar información.
  • Estrés: afecta las células del hipocampo (que ayuda al almacenamiento y codificación de la memoria).
  • Consumo excesivo de alcohol o alguna otra droga: afecta la oxigenación de áreas cerebrales.

¡Ejercita la memoria!

  • Consume antioxidantes y flavonoides, los encuentras en arándanos, uvas, vino tinto, jitomate, té verde.
  • Duerme lo suficiente, al menos 7 u 8 horas.
  • Asocia información, organízala, clasifícala.
  • Resuelve crucigramas y sopas de letras.
  • Ejercita tu mente con juegos de mesa.
  • Realiza actividades de forma continua.
  • Haz ejercicio.
  • No te aísles.
  • Lee.

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