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jueves 25 de mayo 2017

Julieta Fierro, astrónoma

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jul 1, 16 • Staff Ser MAYOR

La mujer que mira hacia el cielo por vocación vive sin prisa, disfrutando de cada minuto de su existencia.

Seguramente habrán visto la luz de su sonrisa en algún programa de televisión, o habrán escuchado el tono entusiasta de su voz en algún programa de radio, pues a la Dra. Julieta Fierro le apasiona la divulgación científica.

Es bella, inteligente, alegre, reflexiva. Y con una naturalidad increíble regala estos atributos al interlocutor en turno. El escenario de nuestro encuentro fue inmejorable: su cubículo del Instituto de Astronomía de la UNAM, lleno de piso a techo de materiales que le permiten mostrar las maravillas del universo.

Por Omar Montero | Fotografías: Jorge Rodríguez

Dra. Fierro, la audiencia de Ser MAYOR está compuesta de personas muy activas que…

Me encanta que digas que seguimos activos. Sí lo estamos y nos gusta hacer cosas, pero nos cansamos más. Tengo 67 años y pensé que esto nunca me iba a pasar. Así que hay que ser pacientes con los mayores.

En una ocasión su padre le pidió observar un cometa, ¿es esta primera mirada hacia el cielo el germen de su vocación por la astronomía?

Eso debe haber influido. Y también que había muchos libros con fotos de galaxias y estrellas en mi casa. Aunque me costaba mucho trabajo leer, me encantaba ver esas imágenes.

¿Las mujeres están obligadas a cumplir muchos roles doctora, a ser multitask?

A mí me tocó una represión fuerte en casa. Mi papá quedó viudo, con un bebé de dos años y otro de 11 meses con síndrome de Down. Mi hermana tenía 15 y yo 13, así que mi papá deseaba que nos quedáramos en casa a atender a los bebés. Ahí vino la rebelión, me di cuenta que era mejor ir a la escuela —que me chocaba en aquel tiempo— y desde ese momento he luchado a favor de las mujeres.

Además me tocó vivir una época muy venturosa, las pastillas anticonceptivas, el amor, la paz, la minifalda. Mi generación trató de demostrarle a la sociedad que podíamos hacerlo todo bien, pero se nos pasó la mano. Hoy las chicas se sienten muy presionadas, creen que tienen que ser buenas esposas, buenas amantes, buenas mamás, buenas cocineras, ir al gimnasio, tener cuerpos divinos y estar a la moda, cuando es mucho más importante estar de buen humor. Ahora ellas tienen que hacer su revolución, ser como quieren ser y estar satisfechas con su realidad.

Su generación, que rompió paradigmas y ganó libertades, ahora es una generación de mujeres 60+, ¿cómo son ahora?

Muchas de mis amigas son súper exitosas y admirables, pero también tengo amigas —cuyo gran atributo es ser felices— con las que simplemente me río y disfruto de la vida.

¿Usted cómo vive esta etapa de su vida?

He hecho un esfuerzo muy grande por ser una mejor mamá para mis hijos adultos. ¡Y no es que sea una metiche horrible (risas)! Esto me ha llevado a repensar muchas cosas, a enfrentar que ya no tengo las mismas fuerzas de antes, a simplificar mi vida, a encontrar prioridades y disfrutar cada minuto de lo que hago. Y todo esto no significa que deje de aceptar desafíos. Por ejemplo, estuve en Ecuador para dar una conferencia en una cárcel de mujeres porque me gustan los retos.

“Me sucedió algo que le pasa a muchos papás de hijos adultos: olvidé que ya toman sus propias decisiones, que ya saben qué quieren, qué necesitan, qué es lo mejor para ellos. También que no les gusta que los tratemos como niños. Cometí este error con mis hijos y con toda razón se molestaron”

¿Cómo surge su interés por la divulgación de la ciencia doctora?

Surgió cuando llegué al Instituto de Astronomía y vi que los libros de su biblioteca contenían todas esas maravillas del universo… Pero la gente no lo sabía. Era la época de las cámaras de rollo y era muy difícil sacar fotos de libros, las mandaba a hacer en blanco y negro para dar conferencias y poder mostrar los objetos celestes.

Después un colega muy querido me invitó a un programa de televisión y luego a escribir un libro sobre cómo acercarse a la astronomía, desde entonces me encanta la divulgación.

¿Por qué nos costará tanto trabajo, como sociedad, como país, entender que el fomento de la ciencia es fundamental para el desarrollo?

Es multifactorial. Hay un prejuicio del que yo no era consciente: algunas personas creen que la ciencia va en contra de la religión, pero esto no es verdad. Otro motivo es que no se observa la conexión entre ciencia e innovación; es decir, la ciencia básica, a la larga, desarrolla tecnología, pero en México se cree que la ciencia desperdicia el dinero, que es prescindible.

¿Cómo podrían los abuelos fomentar el interés de los niños, de los jóvenes, en la ciencia doctora?

Yo creo que la mejor manera de educar a un niño es dejándolo ser: que explore, que investigue, que haga lo que le gusta hacer. Y si tienen la oportunidad de ir a un museo de ciencia, vayan, pero que no sea a la fuerza.

Julieta Fierro, una mujer que mira hacia el cielo por vocación

  • Es investigadora del Instituto de Astronomía y profesora de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
  • Fue directora general de Divulgación de la Ciencia en la misma universidad.
  • Ha escrito 40 libros y decenas de artículos en diversas publicaciones.
  • Es miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua.
  • Miguel Ángel Tenorio

    Excelentes y sabias palabras de Doña Julieta Fierro, por eso es de mis personajes favoritos, la admiro.

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